28/01/2021

Después de la cuarentena y ahora, ante posibles aislamientos selectivos, los bogotanos tendrían que reorganizar los horarios y modos para retornar al trabajo. Para muchos ciudadanos será necesario madrugar más, caminar más y aumentar los viajes en bicicleta. Esto es lo que recomienda el Grupo SUR de Uniandes.

Ajustes en los horarios para ir a trabajar o a estudiar, caminar más, usar más la bicicleta y, por un tiempo, utilizar menos el transporte público y el automóvil. Así tendrán que moverse los bogotanos en tiempos de aislamiento selectivo luego de la cuarentena.

Así lo recomienda el Grupo de Estudios en Sostenibilidad Urbana y Regional (SUR), del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental y, que, analizó los resultados de la Encuesta de Movilidad 2019 para Bogotá y Municipios Vecinos, y a partir de ello elaboró simulaciones que podrían generar cambios positivos para la movilidad, por ejemplo, modificar los picos horarios que han concentrado los viajes en Bogotá.

Esos picos van de las 5:00 a las 7:00 a.m. y de las 4:00 a las 6:00 p.m., tiempo en el que se realiza el 52 % e de los viajes de los bogotanos en los diversos modos de desplazamiento (transporte público, automóviles, taxi, bicicleta, motocicleta, entre otros).

“Creíamos que la pandemia debía ser la oportunidad para mejorar la movilidad, ya que todos estábamos en casa y nos estábamos reorganizando para salir y no tener una afectación. Era el momento para arrancar de cero”, explica Juan Pablo Bocarejo, profesor asociado del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental y miembro del Grupo SUR.

Redistribución de viajes y horarios

Para los investigadores del Grupo SUR lo primero que tendrá que hacer la ciudad será reorganizar los horarios de entrada y salida de los distintos sectores. Con ello se mejoraría el funcionamiento del sistema Transmilenio, la congestión sería menor, se reducirían los costos de operación y se ahorrarían millones de minutos de viajes.

En la primera simulación se muestran cinco horarios diferentes de entrada y salida para igual número de sectores de la población, y con ello la posibilidad de aplanar los picos de la siguiente manera: el primer grupo, integrado por personas que trabajan en servicios básicos como salud, alimentos, manufactura, construcción y servicios profesionales, generaría un pico de entrada en Transmilenio a las 4:00 a.m., tendrían jornada laboral de 5:00 a.m. a 3:00 p.m. y su pico de salida estaría hacia las 4:00 p.m.

El segundo grupo, en el que se cuentan sectores de educación básica y posgrados, seguirían en el horario normal dado que todos los colegios tienen jornadas únicas. En el perfil del tercer grupo, integrado por personas vinculadas a los sectores de gobierno, seguridad, salud y educación superior, se sugiere que su pico en Transmilenio sea a las 6:00 a.m., con jornada laboral de 7:00 a.m. a 4:00 p.m. y un pico de salida entre las 5:00 p.m. y las 6:00 p.m.

El cuarto sector, de los servicios profesionales, empezaría a laborar a las 9:00 a.m. y terminaría a las 5:00 p.m. y su pico de salida estaría a las 7:00 p.m. El quinto sector, que agrupa a personas que trabajan o se relacionan con los servicios financieros, comercio, una parte de educación superior y alimentos, comenzarían a laborar a las 11:00 a.m. y terminarían a las 8:00 o 9:00 p.m.

La hora de la ‘bici’

La Encuesta de Movilidad indica que 6,6 % del total de viajes en Bogotá se hacen en bicicleta, por encima de los que se hacen en moto, que llegan al 5,5 %. Esto evidencia que la capital cuenta con una cultura afianzada en el uso de bicicleta (1,2 millones de viajes al día) y las proyecciones muestran que todavía se pueden hacer muchos más recorridos.

Infografía sobre el uso de la bicicleta en Bogotá

El potencial es interesante, menciona el profesor Bocarejo: “Los estudios dicen que, si usted tiene distancias entre 5 y 7 kilómetros, su viaje lo puede hace en bicicleta. Se demorará entre 30 y 45 minutos, que es algo razonable. El análisis muestra que todavía podríamos tener una gran cantidad de viajes en la ciudad que están en ese rango de distancia”.

Para consolidar la tendencia la ciudad necesita mejorar la seguridad tanto ciudadana como vial; pese al esfuerzo, se necesita invertir en mejoras de la infraestructura, en más ciclo parqueaderos públicos y en elementos de señalización para que los usuarios identifiquen estos recursos. Todo esto brindaría condiciones favorables para disminuir el uso del transporte público.

¿Crisis en el sistema masivo?

Para los analistas del Grupo SUR la actual crisis originada en la pandemia representa un reto y un peligro para la movilidad sostenible. Por la cantidad de viajes que se hacen en Bogotá, el transporte público es indispensable y no hay otra manera de hacer tantos viajes en una hora, si no es en un sistema masivo como Transmilenio o el futuro metro, lo cual no sería factible en bicicleta o automóvil.

Según Bocarejo, retomar los viajes en el servicio público es necesario porque el peligro puede ser una crisis financiera de los sistemas, dado que los recursos económicos de las empresas de transporte han disminuido de manera importante y los cálculos indican que para, solamente que, para Transmilenio, la situación proyecta un hueco de un billón de pesos adicional, que tendrá que salir de los impuestos de los bogotanos.

El otro peligro es que los usuarios, a raíz de la pandemia, teman contagiarse al movilizarse en estos medios, por lo cual serán necesarias estrategias de mejoramiento y prevención a largo plazo. “Si hay una razón para ello es en este momento, en donde se pueden estar perdiendo los usuarios del transporte público”.

Estándar de hacinamiento y seguridad vial

Otra recomendación de los ingenieros será revisar los estimativos de ocupación por metro cuadrado en los sistemas masivos de transporte público o estándar de hacinamiento. Se sabe que el metro diseñado para Bogotá contempla un estándar de hacinamiento de seis personas por metro cuadrado, que es la misma ocupación de Transmilenio. Repensar ese número tiene un impacto en las finanzas del país y la ciudad, pero es algo que hay que estimar.

Finalmente, un aspecto que marcará la forma en que se muevan los bogotanos tras el fin de la cuarentena tiene que ver con la seguridad vial y el control de la velocidad. El límite actual permitido en Bogotá es de 50 kilómetros por hora y es importante tenerlo en cuenta pues habrá más ciclistas compartiendo las vías con automóviles y eso, en términos de congestión, merece un trabajo fuerte de planeación y serán necesarias medidas que, aunque impopulares, ayudarán a salvar vidas.

Conoce los proyectos en los que trabajaron en conjunto los profesores y estudiantes de la Facultad de Ingeniería para hacerle frente a uno de los desafíos más complejos de la humanidad en la nueva edición de Revista CONTACTO. Léela la versión digital en el siguiente enlace.

Noticias relacionadas:

Ingeniería uniandina frente a la pandemia

Juan Pablo Bocarejo planteó alternativas de movilidad frente al Covid-19

Noticias Recientes

  • Modelo de optimización de infraestructura de Uniandes, finalista a mejor artículo del año en revista científica
    El Sistema Inteligente para la Gestión de Puentes (SIGP), desarrollado en alianza entre la Universidad de los Andes y...
  • Camila Escobar, nueva directora de Colfuturo
    Camila Escobar, ingeniera industrial de la Universidad de los Andes, asume un nuevo capítulo en su trayectoria...
  • ESUFA y Uniandes, una alianza estratégica que impulsa el futuro del sector aeronaútico en Colombia
    Lo que comenzó como un acercamiento académico entre la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (...
  • Pylatino: cuando la programación rompe fronteras
    A sus 41 años, Diana volvió a empezar. Desde Sibaté, Cundinamarca, y enfrentando el desempleo, decidió inscribirse en...
  • Uniandes obtiene patente por innovador sistema de simulación eléctrica en tiempo real
    La historia de esta patente no empezó con un documento oficial ni con una resolución firmada. Empezó con una pregunta....
  • Se graduó la primera cohorte de la maestría virtual en Gerencia de la Ingeniería
    “Hoy los miro a ustedes y veo a los prometeos modernos”. Con esa frase poderosa, Alfonso Núñez, gerente general de la...
  • Cambio climático en América Latina podría costar hasta el 5% de su PIB
    La transición energética en Colombia no es solo un desafío técnico: es, ante todo, un reto financiero, institucional y...
  • Postulaciones abiertas: Decano(a) Facultad de Ingeniería Universidad de los Andes
    La Universidad de los Andes es una universidad privada ubicada en Bogotá, Colombia, de carácter no confesional y sin...
  • Cuando los datos transforman la energía: proyecto GASMEC recibe reconocimiento del Grupo Energía Bogotá
    Detrás de los grandes sistemas que transportan energía y gas en América Latina hay un reto silencioso: entender, en...
  • Fuerza Aeroespacial Colombiana y Uniandes avanzan en el futuro espacial del país
    En un mundo donde el espacio ya no es una frontera lejana, sino un escenario estratégico para el desarrollo tecnológico...
  • Ciencia, Mujer y Tecnología: donde nacen las ingenieras y científicas del futuro
    “Quiero ser bióloga marina”. “Yo quiero ser astrónoma”. “Yo quiero estudiar Ingeniería Ambiental”. Así se imaginan el...
  • Muertes silenciosas en las vías, un debate urgente sobre la seguridad vial en Colombia
    En Colombia, la tragedia de los siniestros viales se ha convertido en una de las crisis de salud pública más graves y,...