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[ENTREVISTA] Retos y desafíos del aprendizaje híbrido en la educación superior

11/09/2018

​[ENTREVISTA] Retos y desafíos de la educación híbrida en la educación superior. Álvaro Galvis Panqueva, asesor de innovaciones Educativas en Conecta-TE, habló con CONTACTO sobre esta metodología.

Revista Contacto No. 15 / 11 de septiembre de 2018


La educación en modalidad híbrida forma parte de la estrategia institucional de Los Andes y aparece consignada en el Programa de Desarrollo Integral 2016-2020, como medio para ampliar, innovar y flexibilizar la oferta educativa. Álvaro Galvis Panqueva, asesor de Innovaciones Educativas en Conecta-TE, habló con CONTACTO sobre el futuro y los retos de estas metodologías dentro y fuera del salón.

 

La Universidad de los Andes ha tenido una estrecha relación con las tecnologías de la información y la comunicación desde los años sesenta, cuando adquirió los primeros computadores. Por ese entonces se convirtió en pionera al implementarlos, en la parte administrativa, y convertirlos en objeto de estudio, en la académica.

Dos décadas más tarde, con el liderazgo del Laboratorio de Investigación sobre Informática en Educación, LIDIE (antes GIE, Grupo de Investigación en Educación, del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Computación), intensificó esfuerzos para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje con el uso de estos dispositivos. Dirigido entonces por Álvaro Galvis Panqueva, profesor titular de la Facultad de Ingeniería y doctor en Educación de la Universidad Estatal de Pensilvania, el LIDIE dinamizó el desarrollo de proyectos que introducían en la educación las oportunidades brindadas por la tecnología, como el procesamiento de información digital en múltiples formatos o la interacción sincrónica y asincrónica.


Hace seis años, impulsada por la rectoría de Pablo Navas Sanz de Santamaría, la Universidad quiso promover la regionalización y la flexibilización de programas. En atención a esto, en 2013 nació el Centro de Innovación en Tecnología y Educación - Conecta-TE, liderado por Luz Adriana Osorio. Una de las estrategias de Conecta-TE es, precisamente, hacer uso del conocimiento y experiencia acumulados sobre educación en ambientes híbridos de aprendizaje (presencial y virtual), que en inglés se suelen denominar 'blended learning', aprendizaje combinado o híbrido.

 

Como asesor de Innovaciones Educativas en Conecta-TE y líder de las de nivel pregrado, el profesor Galvis ha dinamizado decenas de proyectos de innovación pedagógica con apoyo de tecnología digital, de la mano de las distintas facultades y de la Vicerrectoría Académica.


CONTACTO: ¿Qué caracteriza a la educación híbrida?

 

Álvaro Galvis Panqueva: Pensemos en las modalidades de educación como un continuo. En un extremo está la presencial y en el otro la virtual. En el intermedio, hay mezclas de ambas, en distintas proporciones. Para que sea considerada híbrida deben cumplirse varias condiciones: por un lado, debe ofrecer más del 30% y menos del 70% de contenidos en la red, disminuyendo en esa proporción la presencialidad. Por otro, es importante flexibilizar los espacios y los tiempos de aprendizaje, mezclando interacción sincrónica y asincrónica; pero, además, cabe combinar medios (expositivos, activos, interactivos), metodologías (centradas en el aprendiz, en los grupos y/o en el docente), entornos de aprendizaje (aula física y/o virtual, lugar de trabajo, bibliotecas, dispositivos móviles), experiencias de aprendizaje (formales, informales, no formales), y/o pedagogías (convencionales o invertidas). La modalidad híbrida es multidimensional.

 

CONTACTO: La educación híbrida forma parte de la estrategia institucional de Los Andes, ¿por qué le resulta interesante esta modalidad a la Universidad?

 

AGP: Por la flexibilidad con calidad que se puede obtener al combinar lo mejor de lo presencial con lo mejor de lo virtual. En el componente virtual cada persona puede estudiar a su propio ritmo, manejar su tiempo, sus entornos y sus recursos para aprender. En esta modalidad también es posible combinar estrategias pedagógicas y atender diferentes estilos de aprendizaje.

 

CONTACTO: ¿Esto quiere decir que Los Andes apunta a convertirse en una institución flexible?

 

AGP: Uniandes está centrada en promover autonomía en el alumno, en darle medios para que aprenda a lo largo de la vida, para que aprenda a aprender. Eso hace necesaria la flexibilidad antes mencionada y sistemas de gestión alineados, que soporten estas nuevas estrategias y medios educativos.


 

CONTACTO: ¿Cuándo se hicieron los primeros programas de educación híbrida en la Universidad?

 

AGP: Durante los primeros años, en Uniandes no era necesario hacer educación híbrida porque todos los alumnos venían a estudiar al campus, con flexibilidad de horarios para aprovechar la oferta académica. A inicios de los noventa se usó por primera vez la semipresencialidad, cuando la Facultad de Administración comenzó a ofrecer la Maestría en Dirección Universitaria (MDU), pues buena parte de sus alumnos no vivían en Bogotá: estudiaban durante cuatro semanas en su casa, con módulos escritos, y venían una semana a la Universidad. Era educación a distancia con hibridación de ambientes y sin uso de tecnologías digitales.

 

A partir del 2000 comenzaron a crearse y usarse los AVA (Ambientes Virtuales de Aprendizaje), el antecedente más importante de la modalidad híbrida en Uniandes, con los cuales se flexibilizaron los entornos de aprendizaje de cursos de muchas carreras, con el apoyo de tecnologías digitales.

 

Hacia 2003, el CIDER (Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Desarrollo) quiso llegar a las regiones mediante la combinación de estrategias pedagógicas y tecnológicas. Sus programas estaban dirigidos a población adulta que no podía venir de manera continua a la Universidad, porque tenía sus trabajos o vivía en otros lugares del país; esto dio pie a que en 2006 se diseñara y ofreciera la Especialización en Gestión Regional del Desarrollo, el primer programa híbrido de Los Andes.

 

CONTACTO: En la actualidad, ¿qué proyectos adelantan Conecta-TE y la Facultad de Ingeniería?

 

AGP: Desde 2017 se lleva a cabo el rediseño de 14 cursos –con pedagogía activa y uso de tecnología, algunos de ellos en modalidad híbrida–, los cuales benefician todos los programas y niveles de estudio de la Facultad.

 

CONTACTO: ¿Qué dificultades han encontrado en el proceso de rediseño de los programas?

 

AGP: El compromiso de docentes y directivos es el mayor reto. No es posible rediseñar un curso si el director del mismo no está comprometido, si el profesor innovador no dispone de tiempo para participar en el rediseño, o si no siente que hacerlo agrega valor a su desarrollo y valoración profesoral.

 

CONTACTO: ¿Qué retos se deben enfrentar en la fase de implementación de estos programas?

 

AGP: Lo más difícil es crear cultura sobre el tema. Cuando el profesor les dice a los estudiantes de un curso con dos o más créditos: ‘nos vamos a reunir solo una vez a la semana en el aula de clase para profundizar en lo que ya deben haber aprendido y, el resto del tiempo interactuarán con los objetos de estudio o con sus compañeros en entornos de aprendizaje apoyados en tecnología digital’, suele haber todo tipo de reacciones. Quienes tienen desarrollada la capacidad de autogestión del proceso de aprendizaje se motivan y expresan satisfacción, pero quienes no la tienen, sienten que el profesor se está descargando en ellos. También puede haber resistencia de parte del docente, porque pudo no haber aprendido a enseñar con pedagogía activa sino a dictar clase de la forma convencional.

 

Otro desafío son los recursos digitales y el acceso a ellos. Podemos diseñar un programa con determinadas características, pero lo hacemos suponiendo que los estudiantes cuentan con todos los medios escogidos. ¿Qué pasa si no es así?, lo operacional no puede interferir con lo esencial.

 

Por otra parte, una institución no puede ofrecer ningún programa híbrido a menos que esté producido por completo. Cada actividad debe estar absolutamente definida, el ritmo de un curso no da tiempo para ir rellenando huecos y mantener el nivel de profundidad deseado.


 

CONTACTO: ¿Cómo cambia el rol del docente con la educación híbrida?


AGP: La educación híbrida suele ir acompañada de pedagogía activa y, en ocasiones, de pedagogía invertida. En la pedagogía activa el profesor deja de ser alguien que solo dicta clase, un expositor de ideas, un transmisor de modelos mentales, y se convierte en un 'coach' —facilitador, acompañante— que ayuda a los estudiantes a aprender, a crear sus propios modelos, a llegar al conocimiento por ellos mismos. Con los estudiantes ocurre igual: están acostumbrados a ir a clase a recibir ideas, pero con la educación híbrida, en particular cuando se usa pedagogía invertida, deben estudiar para ir a clase, pues en ella profundizan lo estudiado, y después, por fuera del aula, aplican o generalizan lo apropiado.

 

CONTACTO: ¿Cómo se transforman los métodos de evaluación en la modalidad híbrida?

 

AGP: Es usual que se haga uso de la evaluación auténtica, es decir, que se pida al alumno demostrar la capacidad de resolver problemas cercanos a la realidad, de analizar casos o situaciones de relativa complejidad. Para valorar estos desempeños existen las rúbricas, que son maneras de seguir comportamientos en función de los resultados esperados. El profesor debe saber qué es lo esencial y apuntarle a eso, más allá del contenido. Siempre hay una combinación de conocimiento, habilidad y actitud.

 

CONTACTO: ¿Qué estrategias se emplean para evitar la deserción de estudiantes en los cursos híbridos?

 

AGP: Como interesa llegar a los aprendices, es necesario tener en cuenta qué saben y qué no para construir sobre eso. Sumado a esto, se busca que haya relevancia en lo que se aprende, haciéndolos vivir experiencias que de verdad le den sentido a lo que estudian.

 

CONTACTO: ¿Cómo se crea sentido de pertenencia y compromiso en los estudiantes de un curso híbrido?

 

AGP: El primer reto es del profesor, pues hace falta que pase de ser dictador de clase a facilitador de procesos de aprendizaje. Si él no se siente comprometido con este modo de enseñar, le será muy difícil lograr que el estudiante participe de manera activa. El sentido de pertenencia, por su parte, tiene que ver con la creación de comunidades de aprendizaje, en las que cada uno, desde su rol, es un co-aprendiz.

 

CONTACTO: ¿Cómo se determina que un programa híbrido es exitoso?

 

AGP: Hay una variedad de indicadores semejantes a los de otro tipo de programas educativos. Los de logro suelen incluir tanto el nivel alcanzado en los resultados esperados como en las habilidades blandas que se propicia utilizar. Los de proceso tienen que ver con el nivel de participación en las actividades y de aprovechamiento de los recursos de aprendizaje. También los hay de naturaleza emocional, como puede ser el nivel de satisfacción con la experiencia vivida y con el valor que esta haya agregado a cada quien.


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