La inteligencia artificial avanza a una velocidad sin precedentes y, detrás de cada modelo, plataforma o aplicación inteligente, existe una infraestructura silenciosa pero esencial: los centros de datos. Consciente de los retos y oportunidades que este panorama representa para el país, el Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica y el Capítulo estudiantil IEEE Industry Applications de la Universidad de los Andes realizó el pasado 12 de mayo de 2026 el evento Impulsando la IA: cumbre sobre centros de datos y energía, un espacio liderado por el profesor Gustavo Ramos que reunió a expertos de la industria, la academia y el sector tecnológico para debatir sobre el futuro de la infraestructura digital en Colombia.
La jornada contó con la participación de Juan Pablo Pazos, coordinador del proyecto Datacenters-Iniciativa Colombia 2050 en Inelandes; Javier Meléndez, gerente de Planeación de Servicios Corporativos y Datacenter en Claro; Andrés Contreras, gerente general en JIC Ingeniería; Joaquín Castillo, Sales Applications Engineering Manager Latin America en Vertiv; y Carolina Guerrero, gerente de Fidelización y Experiencia en la Asociación Colombiana de Datacenters. Durante el encuentro se discutieron temas relacionados con soberanía digital, transición energética, sostenibilidad, regulación, infraestructura y talento para la era de la inteligencia artificial.
Uno de los mensajes más contundentes de la jornada lo presentó Juan Pablo Pazos, quien invitó a reflexionar sobre el rol que quiere asumir Colombia frente a la revolución tecnológica global. Más allá de pensar únicamente en energía, agua o infraestructura, planteó la necesidad de definir si el país será un simple territorio de paso para la tecnología o un actor capaz de generar conocimiento, desarrollo económico y soberanía digital a partir de ella. Para Pazos, los centros de datos representan para el siglo XXI lo que fueron los puertos para el comercio global en el siglo XX.
Durante su charla Powering Colombia 2050 State Center, Pazos destacó que Colombia cuenta con ventajas estratégicas importantes, como su ubicación geográfica, la conectividad mediante cables submarinos y una matriz energética con cerca de un 75 % de energía limpia. Advirtió que gran parte de los datos de los colombianos se alojan fuera del país generando dependencia tecnológica y mayores costos en términos de latencia y competitividad. Frente a este panorama, explicó que la iniciativa Conversación Colombia 2050 busca impulsar una política de Estado que articule academia, sector privado, gobierno y sociedad civil para convertir a Colombia en un hub regional de datos e inteligencia artificial.
El conferencista también resaltó el enorme potencial económico de esta industria. Citando cifras de McKinsey, señaló que la inversión global en centros de datos podría alcanzar los 7 trillones de dólares hacia 2030, abriendo oportunidades para la industrialización, la generación de empleo calificado y el fortalecimiento del talento local. En ese sentido, hizo un llamado especial a los estudiantes y jóvenes ingenieros para prepararse en áreas relacionadas con energía, infraestructura digital, inteligencia artificial y sostenibilidad.
Desde una mirada más técnica e industrial, Javier Meléndez presentó un panorama sobre el mercado de centros de datos en América Latina y los retos que enfrenta Colombia para consolidarse como un actor relevante en la economía digital. Explicó cómo el crecimiento de la inteligencia artificial está acelerando la demanda de infraestructura especializada y destacó que Colombia ocupa actualmente el cuarto lugar en la región en capacidad de data centers, con 41 instalaciones y cerca de 100 megavatios instalados. Aunque el país sigue siendo un mercado pequeño frente a gigantes como Brasil o México, señaló que cuenta con ventajas estratégicas gracias a su conectividad y ubicación frente al Caribe y la región andina.
Meléndez insistió en que uno de los mayores desafíos para atraer inversiones de hiperescala sigue siendo el costo de la energía. Mientras países como Brasil o Chile ofrecen tarifas cercanas a los 0,06 dólares por kilovatio hora, en Colombia el valor puede duplicarse, afectando directamente la competitividad del país. Además, enfatizó que los centros de datos deben entenderse como motores de desarrollo económico capaces de impulsar sectores como fintech, comercio electrónico, telecomunicaciones e inteligencia artificial. “Los hubs digitales no se construyen solamente con data centers, sino con decisiones estratégicas de país”, afirmó.
Por su parte, Andrés Contreras abordó los desafíos técnicos que implica diseñar centros de datos preparados para aplicaciones de inteligencia artificial. A partir de proyectos reales desarrollados en Colombia, explicó que las exigencias energéticas y térmicas de la IA obligan a replantear completamente la forma en que se diseñan estas infraestructuras. “No estamos hablando de un simple upgrade, sino de un rediseño completo de la data center”, aseguró, destacando que las GPU introducen cargas eléctricas dinámicas y variables que transforman los criterios tradicionales de diseño, refrigeración y confiabilidad.
Contreras también evidenció las dificultades estructurales que enfrenta el país para desarrollar este tipo de proyectos. Compartió el caso de un centro de datos cuya expansión dependía de una nueva subestación eléctrica que, cuatro años después, aún no ha sido construida, lo que llevó al retiro parcial de la inversión. Para el experto, esto demuestra que Colombia enfrenta retos no solo tecnológicos, sino también de planeación, regulación y ejecución de infraestructura crítica.
Desde la visión de la industria tecnológica global, Joaquín Castillo destacó el papel que pueden desempeñar los fabricantes en la construcción del ecosistema de inteligencia artificial y centros de datos en Colombia. Explicó que compañías como Vertiv ya participan en proyectos de infraestructura crítica alrededor del mundo y que esa experiencia puede convertirse en una oportunidad para conectar a la academia colombiana con las tendencias internacionales. A través de la metáfora de un cometa, Castillo señaló que los países pueden decidir si quieren ser “la cabeza del cometa”, liderando la innovación, o simplemente “la cola”, siguiendo la estela de otros.
Castillo también mostró cómo la evolución de los centros de datos y la inteligencia artificial se ha acelerado especialmente en las últimas dos décadas, impulsada por fenómenos como la pandemia y el crecimiento exponencial de la conectividad global. Explicó que las densidades energéticas de estas infraestructuras han aumentado de manera drástica y que los fabricantes han tenido que acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías para responder a esa demanda. Además, subrayó que el gran desafío hacia el futuro será construir marcos éticos, regulatorios y tecnológicos que permitan aprovechar el potencial de la IA en beneficio de la sociedad.
Finalmente, Carolina Guerrero, desde la Asociación Colombiana de Datacenters, enfatizó que la infraestructura digital debe entenderse como un activo estratégico para el desarrollo económico y la competitividad del país. Asimismo, insistió en la necesidad de articular a la academia, el sector privado y el Estado para formar el talento especializado que demandará esta nueva economía digital en áreas como energía, refrigeración, ciberseguridad e inteligencia artificial. Para Guerrero, espacios como Impulsando la IA: cumbre sobre centros de datos y energía permiten acercar a los estudiantes a las discusiones que hoy están definiendo el futuro de la infraestructura digital en Colombia y América Latina.
Más allá de las cifras, la infraestructura o la tecnología, el evento dejó claro que el futuro de la inteligencia artificial también dependerá de las decisiones que Colombia tome hoy en materia de energía, conectividad, regulación y formación de talento. La cumbre permitió evidenciar que los centros de datos ya no son únicamente espacios técnicos invisibles para la mayoría de las personas, sino piezas clave para el desarrollo económico, la soberanía digital y la competitividad del país. Con encuentros como Impulsando la IA: cumbre sobre centros de datos y energía, la Universidad de los Andes continúa fortaleciendo el diálogo entre academia, industria y sector público para impulsar conversaciones estratégicas que permitan preparar al país frente a los desafíos y oportunidades de la economía digital del futuro.
Escrito por: María Angélica Huérfano Báez













