"Las mujeres y las niñas tenemos mucho que aportar. Contamos con valores y habilidades en las que sobresalimos, y si las combinamos con una formación en STEM, podemos generar un gran impacto en áreas donde antes no teníamos oportunidad", afirma Daniela Estrada, estudiante del colegio Santa Francisca Romana y participante de la decimocuarta edición de Ciencia, Mujer y Tecnología, una iniciativa liderada por las facultades de Ingeniería y Ciencias de la Universidad de los Andes.
Este programa busca inspirar a niñas y niños de distintos colegios de Bogotá a explorar el mundo de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés). A través de encuentros con ingenieras y científicas destacadas, los estudiantes descubren cómo el conocimiento y la innovación pueden transformar la sociedad.
Y es que la desigualdad de género comienza desde la infancia. Según la UNESCO, los estereotipos se imponen desde los primeros años a través de los juguetes, los cuales refuerzan roles tradicionales de "hombre" y "mujer". El informe Descifrar el código: la educación de las niñas STEM (2019) señala que muchas niñas son orientadas hacia actividades tradicionalmente femeninas, limitando el desarrollo de habilidades esenciales en estas áreas, que históricamente han sido asociadas a lo masculino.
Las cifras reflejan esta brecha. Desde que Marie Curie obtuvo el Premio Nobel de Física en 1903, solo 25 mujeres han sido galardonadas en Física, Química o Medicina, frente a 572 hombres. En Inteligencia Artificial, según el Foro Económico Mundial, apenas el 22% de los profesionales en 2018 eran mujeres.
Durante el evento, se destacó un mensaje clave: detrás de cada avance científico, cada invento revolucionario y cada gran construcción, hay personas reales—hombres y mujeres—cuyo ingenio impulsa a la humanidad. La diversidad de perspectivas es esencial para seguir innovando.
“Es fundamental que más mujeres se sumen a STEM, especialmente en campos como la Inteligencia Artificial. Estamos creando nuevas realidades, desde los carros autónomos hasta algoritmos que impactan nuestra vida diaria. Si solo los hombres están detrás de estos desarrollos, el mundo solo tendrá su visión. Sabemos que los algoritmos pueden tener sesgos, incluso de forma involuntaria, por eso necesitamos más mujeres que aporten su perspectiva. Se requieren todas las voces, todas las culturas, todos los puntos de vista para construir un futuro más equitativo e innovador”, enfatiza Valérie Elisabeth Gauthier, profesora del Departamento de Sistemas y Computación de la Universidad de los Andes y una de las invitadas al evento.
Porque el futuro de la ciencia y la tecnología también nos pertenece. Descubre cómo vivimos la decimocuarta edición de 'Ciencia, Mujer y Tecnología' aquí.