Con un llamado a fortalecer la seguridad energética del país, revisar los marcos regulatorios, fomentar la inversión y la infraestructura, abordar los retos de la transición energética y promover la equidad de género en el sector, se llevó a cabo la Primera Cumbre de Energía: Powered by Women. El evento reunió a más de 300 asistentes, en su mayoría mujeres, y marcó un hito en la conversación sobre el futuro energético del país.
Realizado los días 11 y 12 de marzo de 2005, el evento fue organizado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes y su programa de Maestría en Innovación de Sistemas Energéticos (MISE), en colaboración con la iniciativa emPoderadas.
Durante la bienvenida al evento, Rubby Casallas, decana de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes, señaló que este es un espacio que promueve entornos energéticos seguros y sostenibles que potencian un sector innovador y resiliente con impactos reales y en los que las mujeres tienen mucho por aportar y en los que gracias a su liderazgo impulsa el futuro de la energía transformando desafíos en oportunidades.
“Desde la academia creemos firmemente en preparar profesionales con una visión holística de los problemas y las soluciones y con una mentalidad inclusiva, capaces de liderar con conciencia para construir, en cooperación entre hombres y mujeres, un futuro sólido, sostenible, diverso y equitativo”, señaló.
Por su parte, Natalia García, CEO de Enermant, líder de Empoderadas subrayó que la energía del futuro necesita de todas las voces y mentes brillantes dispuestas a aportar, y que este evento es una declaración de intención para transformar el sector.
Durante la jornada, hubo paneles sobre temas clave como el papel de la mujer en el sector energético, la regulación de energías renovables, el estado actual del sistema frente a los subsidios y la opción tarifaria en Colombia, entre otros.
En el primer panel, María Eugenia Rey, presidenta del Grupo Evolution, resaltó la necesidad de cerrar la brecha salarial, asegurando que los cargos sean ocupados por quienes tienen el mérito para ello, sin distinción de género. También enfatizó en la importancia de la sororidad como una herramienta para abrir camino a las nuevas generaciones, integrando a los hombres en este avance hacia la equidad.
Uno de los temas más discutidos fue la preocupación por el abastecimiento de gas natural y energía eléctrica. Expertos advirtieron que la incertidumbre normativa, la lenta entrada de nuevos proyectos y el crecimiento de la demanda podrían derivar en un apagón nacional.
“La situación del gas natural en Colombia es delicada. Su precio ha aumentado un 74% en los últimos cuatro años, y no tenemos certeza de que podamos cubrir la demanda en 2026 o 2027. Es fundamental que el Gobierno Nacional garantice el suministro hasta que nuevas infraestructuras de importación estén operativas, entre estas el gas offshore”, explicó Sandra Fonseca, directora ejecutiva de Asoenergía, durante el panel sobre hidrocarburos y sostenibilidad.
Los participantes coincidieron en la urgencia de establecer marcos regulatorios flexibles que impulsen la innovación y faciliten la integración de energías renovables. En este sentido, Fanny Guerrero, comisionada de la CREG, destacó que “una regulación adaptativa es clave: ni sobrerregular ni ser demasiado laxo, sino acompañar el avance tecnológico con equilibrio”.
Sobre la transición energética, los expertos insistieron en la necesidad de diversificar las fuentes de energía para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y garantizar un suministro estable. Alexandra Hernández, directora ejecutiva de SER Colombia, señaló que “la diversificación es clave para una seguridad energética sostenible”. También se discutió el papel de los biocombustibles y el hidrógeno verde como alternativas viables.
Mónica Gasca, presidenta ejecutiva de la Asociación de Hidrógeno de Colombia, resaltó el potencial del hidrógeno verde en la descarbonización global, aportando un 10% al cumplimiento del objetivo de limitar el calentamiento global a entre 1.5°C y 2°C. Además, destacó que Colombia tiene una oportunidad única para convertirse en un país exportador de este energético, al ser el cuarto más competitivo en costos a nivel mundial y el segundo en Latinoamérica.
“La demanda global de hidrógeno es de 90 millones de toneladas, pero se espera que para 2050 llegue a 525 millones. En la actualidad existe un despliegue significativo de proyectos a gran escala donde distintos países de Latinoamérica y el Caribe comienzan a tener una participación importante, entre ellos Colombia que cuenta con 36 proyectos en desarrollo”, sostuvo.
Agregó que “el hidrógeno es un sí para muchos sectores que requieren su descarbonización, entre estos el sector de fertilizantes y el de refinería. Debemos trabajar en conjunto para que estos proyectos se vuelvan una realidad. Debemos cerrar algunas brechas. Primero, necesitamos que el país tenga seguridad energética, necesitamos bajar las tasas de inversión, tener una matriz energética firme y un desarrollo de proyectos de energía renovable que acompañen el desarrollo de las iniciativas de hidrógeno”, dijo.
Sobre el tema de los biocombustibles, Rocío Sierra, profesora del Departamento de Ingeniería Química y de Alimentos de la Universidad de los Andes y directora de la Maestría en Innovación de Sistemas Energéticos (MISE) señaló que bioenergía es la actual protagonista mundial pues, además de la generación de calor, ataca el problema ambiental de los residuos. “La biomasa (materia orgánica de origen vegetal o animal que se utiliza como fuente de energía renovable), puede tener una gran oportunidad en lugares donde no hay sol ni viento, donde podría entrar en procesos de cogeneración o de co-combustión y podría reemplazar al carbón”, sostuvo.
El evento concluyó con un llamado a la acción: solo mediante la cooperación entre todos los actores del sector, reguladores, empresas y academia, se podrá avanzar hacia una soberanía energética sostenible, diversa y equitativa.