En el Congreso Mundial de IFAC 2026, una de las principales citas internacionales en control automático, el profesor Nicanor Quijano y el investigador postdoctoral Jorge López representaron a la Facultad de Ingeniería la Universidad de los Andes con investigaciones que conectan esta disciplina con desafíos como la sostenibilidad, la energía, la movilidad y los sistemas inteligentes.
¿Qué tienen en común un semáforo que cambia sus tiempos según el tráfico, una casa que regula automáticamente su temperatura y un robot capaz de desplazarse por sí mismo? Todos son, en esencia, sistemas de control. Detrás de acciones que parecen sencillas hay una idea poderosa: medir lo que ocurre, tomar decisiones y actuar para alcanzar un objetivo. Esa lógica, que está presente incluso en fenómenos de la naturaleza, es el campo de investigación al que el profesor Nicanor Quijano, del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la Universidad de los Andes, ha dedicado buena parte de su trayectoria.
Por eso, participar en el Congreso Mundial de la Federación Internacional de Control Automático (IFAC) es mucho más que asistir a una conferencia. Es convertirse en referente de uno de los encuentros más importantes del mundo para esta comunidad científica, un espacio que cada tres años reúne a investigadores de diferentes países y áreas alrededor de los avances más recientes en control. La edición número 23 se realizó del 23 al 28 de agosto de 2026 en Busan, Corea del Sur, y contó con alrededor de 4.200 participantes.
Para Quijano, además, esta participación es parte de una historia que comenzó hace casi dos décadas. Desde que llegó a Los Andes en 2007, él y su grupo han participado de manera sostenida en los Congresos Mundiales de IFAC: Seúl en 2008, Milán en 2011, Ciudad del Cabo en 2014, Toulouse en 2017, Berlín —en una edición virtual— en 2020, Yokohama en 2023 y ahora Busan. Una presencia constante que ha permitido que el nombre de la Universidad de los Andes sea cada vez más reconocido dentro de una comunidad científica especializada.
Y ese reconocimiento no se limita a presentar resultados propios. Para el profesor Nicanor, asistir a estos espacios significa abrir puertas para los estudiantes, ampliar redes de colaboración y generar oportunidades para que quienes están haciendo investigación en Los Andes puedan conectarse con grupos internacionales, realizar pasantías, desarrollar proyectos conjuntos o incluso continuar su formación doctoral en otros países.
En esta edición, Nicanor fue invitado por R.Carli, M.Robba, K.Lee, L.Sun, Z.Vale, y M.Dotoli a, un workshop dedicado a temas de ciudades sostenibles, donde se presentaron los resultados de una investigación que combina teoría de juegos evolutiva y dinámicas poblacionales. Además, el profesor hizo parte del comité técnico de IFAC en dicha área y presentó uno de los trabajos desarrollados con una empresa de Islandia (VAXA Tec.), orientado al control predictivo para determinar cuándo realizar la limpieza de tanques utilizados en la producción de alimentos. También se presentaron trabajos desarrollados junto con investigadores de España, Francia y estudiantes de Uniandes, entre ellos Octavio Ibarra, cuyo trabajo de grado dio lugar a una de las investigaciones presentadas en el Congreso por Jorge López.
Detrás de estos trabajos existe una línea de investigación que busca llevar las herramientas del control mucho más allá de sus aplicaciones tradicionales. Una de las apuestas del grupo es utilizar conceptos inspirados en la evolución y el comportamiento de los seres vivos para diseñar estrategias que permitan coordinar múltiples agentes y tomar mejores decisiones en sistemas complejos. Así han trabajado en problemas relacionados con redes de energía, movilidad y semaforización, sistemas de drenaje urbano, ciberseguridad y otros escenarios en los que diferentes elementos deben actuar de manera coordinada.
Una de las motivaciones que atraviesa esta investigación es el llamado Water-Energy-Food Nexus, la relación entre seguridad hídrica, energética y alimentaria. La pregunta es cómo diseñar estrategias de decisión que permitan utilizar de manera más eficiente estos recursos, teniendo en cuenta que están profundamente conectados. “A mí me gusta desarrollar la matemática detrás de esto. Pero ojalá pudiera uno aplicar estas nociones en problemas locales que tienen repercusiones mundiales”, señala Quijano. Esa combinación entre teoría y problemas reales es precisamente la que ha llevado al grupo a trabajar con investigadores y organizaciones de diferentes países y disciplinas.
El reconocimiento internacional de esta trayectoria también se refleja en sus resultados académicos. En 2025, Quijano y el profesor Carlos Ocampo-Martínez de la Universidad Politécnica de Cataluña, codirigieron la tesis doctoral de Juan Martínez Piazuelo, reconocida como la mejor tesis doctoral de Europa en su área. Fue la segunda vez que recibieron este reconocimiento: en 2017 ya habían obtenido el premio con la tesis de Julián Barreiro-Gómez, hoy profesor de NYU Abu Dhabi. A esto se suma una red de antiguos estudiantes y colaboradores que hoy desarrollan su trabajo en universidades e instituciones de Colombia y del exterior, ampliando el alcance de una escuela de investigación que nació y se consolidó en Los Andes.
Pero el futuro del control también está cambiando. Para Quijano, conceptos que hoy se presentan como parte de la inteligencia artificial —como el reinforcement learning— tienen profundas raíces en el control óptimo, la programación dinámica y otras áreas desarrolladas durante décadas por esta comunidad. El reto, entonces, no es solamente seguir haciendo investigación, sino también encontrar nuevas formas de conectar este conocimiento con los lenguajes y desafíos tecnológicos actuales.
Esa mirada hacia el futuro es la que mantiene al grupo explorando problemas cada vez más complejos: desde sistemas energéticos y vehículos autónomos hasta los llamados Cyber Physical Social Systems, en los que las personas no desaparecen del sistema, sino que hacen parte de él. Porque si algo ha demostrado el trabajo de estos investigadores durante estos años es que el control no pertenece a una sola ingeniería ni a una única tecnología: está detrás de buena parte de los sistemas que permiten que el mundo funcione, se adapte y tome decisiones.
Después de casi 20 años participando en los principales escenarios internacionales de esta disciplina, la apuesta de Quijano es clara: que la investigación desarrollada en la Universidad de los Andes sea reconocida por su aporte científico, que sus estudiantes encuentren nuevas oportunidades para crecer y que los problemas de Colombia también puedan convertirse en preguntas de investigación capaces de generar conocimiento para el mundo. En IFAC 2026, esa historia volvió a escribirse, esta vez desde Busan, con la misma convicción que la ha acompañado durante casi dos décadas: hacer investigación de frontera desde Colombia y llevarla a los escenarios donde se están definiendo las tecnologías del futuro.
Escrito por: María Angélica Huérfano Báez.













