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Cuadro de honor: Fabián de Jesús Présiga Duque

31/01/2020

​Cuadro de honor: Fabián de Jesús Presiga Duque. Conozca la historia de Fabián Presiga, analista de calidad de laboratorios del Departamento de Ingeniería Mecánica.

Ingeniería Mecánica / 31 de enero de 2020


Fabián Présiga, analista de calidad y aseguramiento metrológico de los laboratorios del Departamento de Ingeniería Mecánica, cumplió en enero de 2020, 22 años al servicio de la Universidad de los Andes.


Fabián -como muchos técnicos de laboratorio y profesores de la Facultad- empezó sus labores en el Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico -CITEC- que estaba ubicado en plena Zona Industrial de Bogotá y en donde funcionaban los laboratorios de Ingeniería Civil, Ingeniería Ambiental, Ingeniería Química, Ingeniería Mecánica, parte de Ingeniería Eléctrica y un espacio de aprendizaje y enseñanza del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Computación.

​De esas épocas, Fabián recuerda que como auxiliar de laboratorio, pasó poco más de nueve años trabajando en pruebas para la industria y apoyando la enseñanza de los futuros ingenieros mecánicos de la mano de los profesores Jorge Medina y Jaime Loboguerrero y de Álvaro Pinilla, entonces jefe del Departamento.


En 2007, todos los laboratorios fueron trasladados al campus con la inauguración del Edificio Mario Laserna. “El cambio fue drástico porque en el CITEC se acostumbraba a trabajar para la industria mientras que en el ML nos enfocamos más en la enseñanza”, menciona Fabián. “Después de trabajar como auxiliar, fui ascendido como técnico en el laboratorio de propiedades mecánicas y desde hace tres años, soy analista de calidad de todos los laboratorios del Departamento”.


A lo largo de estas dos décadas, Fabián ha trabajado además de Pinilla, Medina y Loboguerrero, con Gustavo Tovar, Luis Mateus, Alejandro Marañón, Jairo Escobar y Juan Pablo Casas, actual director. “De trabajar con los profesores, lo que más me ha gustado es que uno permanece en un proceso de aprendizaje constante y está siempre en contacto con los últimos adelantos en tecnología”, menciona.


Ningún empleado puede decir que ha tenido un recibimiento como el que tuvo Fabián cuando empezó a trabajar en Los Andes. De forma anecdótica, recuerda que, en una celebración del día del ingeniero mecánico, el profesor Jorge Medina lo invitó a un partido de microfútbol en el equipo de profesores. Algunos de esos entusiastas jugadores eran Carlos Francisco Rodríguez y Juan Carlos Briceño. Cuando inició el partido, en el primer contacto que tuvo con el balón, recibió una patada de uno de los integrantes del equipo rival. Fabián recuerda que sin titubeos le hizo el reclamo y el entonces estudiante simplemente le dijo que la patada se la había ganado por haber hecho parte del equipo de los profesores. “Esa experiencia la recuerdo como mi bienvenida en esta Universidad”, menciona entre risas el ingeniero.


Muy pocas personas saben que Fabián es paisa, pues ni siquiera un leve acento tiene y si lo tuvo, no lo recuerda, pues desde los cinco años vive en Bogotá. Nació en Urrao, uno de los municipios más grandes del suroeste antioqueño y también, uno de los territorios más golpeados por el conflicto armado interno, razón por la cual no lo visita con frecuencia.


Fabián es electromecánico del Técnico Central de la Salle, ingeniero industrial, especialista en ingeniería de producción y tiene una maestría en Ingeniería Industrial. Tiene dos hijos con su esposa Blanca Lorena. Diego Sebastián -de 25 años- estudia Hotelería y Turismo en la CUN y Diana Sophia -de 13 años- se encuentra en el colegio.


Además de su trabajo, es profesor en su alma mater; labor en la que lleva diez años dictando cursos en producción, sistemas dinámicos y programación lineal. Jugaba baloncesto, pero por problemas de salud tuvo que cambiarlo por natación, aunque por el trabajo y la docencia, no puede practicarlo con frecuencia.


Los que lo conocen saben de su gran amistad con “El Enano”, apodo de Jimmy Niño, técnico de caracterización y proceso de polímeros, también de Mecánica; quien ha sido uno de sus grandes compañeros a lo largo de estos años.


De su relación con los egresados, recuerda el evento de aniversario de los más de 60 años del Departamento de Ingeniería Mecánica en 2017. “Tuve la oportunidad de reencontrarme con varios egresados. Yo soy muy malo para recordar nombres, pero ese día recordé sus rostros y fue emocionante volverlos a ver”, menciona Fabián.


Para el futuro, a Fabián no solo le gustaría terminar su vida laboral en Los Andes, sino que piensa en la importancia de sistematizar las experiencias en una especie de repositorio que recoja los enormes conocimientos que los empleados han adquirido en los años de trabajo. “Es una forma de devolverle algo a la Universidad y puede servir para que los empleados nuevos que lleguen, tengan acceso a ese conocimiento”.


La Facultad de Ingeniería quiere agradecer a Fabián Présiga Duque por su profesionalismo, compromiso y lealtad con la Universidad a lo largo de estas dos décadas.