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Una ingeniera apasionada por los sistemas de control y la inteligencia artificial

03/02/2020

​Una ingeniera apasionada por los sistemas de control y la inteligencia artificial. Conoce a Carolina Higuera, la nueva instructora del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica.

Ingeniería Eléctrica y Electrónica / 3 de febrero de 2020


La nueva instructora del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica es una caleña que creció en Tunja y que, como muchos colombianos, terminó en Bogotá persiguiendo sus sueños. Carolina Higuera es ingeniera electrónica egresada de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia de Tunja (2010) y magister en Ingeniería Electrónica y de Computadores de Los Andes (2015).


Su interés por la ingeniería fue heredado de su padre quien es ingeniero de transporte y vías, aunque su elección por la electrónica se debió principalmente por curiosidad. Carolina recuerda que "utilizaba la tecnología a diario, pero no tenía ni idea de cómo funcionaban las cosas y de ahí nació el interés".

​En 2015 llegó a la Facultad de Ingeniería como estudiante de maestría. “Escogí Los Andes porque estaba buscando programas que tuvieran líneas de investigación robustas en el área de control. Me gustó mucho el curso de “microredes” porque es dictado por varios profesores del Departamento, pero algo que llamó mucho mi atención fue que, se buscaba entender sistemas de control aplicado a problemáticas reales, y esto me pareció un enfoque interesante”.  


Su tutor durante su posgrado fue el profesor Fernando Lozano, profesor asociado de la Facultad y con quien Carolina pudo investigar en el área de aprendizaje de máquina para sistemas de control. La ingeniera alternaba sus estudios con una asistencia graduada y fue en ese proceso que descubrió una pasión hasta ese momento desconocida: la enseñanza.


“Descubrí en mí una versatilidad por la docencia y por explicar conceptos y temáticas a los estudiantes. En ese momento usaba todos los laboratorios de electrónica y me gustaba que los alumnos se desligaran del estrés que muchas veces generan las clases magistrales, para que pudieran ver la aplicación práctica de todo lo que se les enseña en el tablero”.


Su camino profesional continuó en la ruta de la educación. Al finalizar la maestría tuvo la oportunidad de trabajar en otras varias universidades como profesora de electrónica: la Universidad Sergio Arboleda, la Universidad Santo Tomás y desde agosto de 2019, en Los Andes. Sobre esta nueva etapa, Carolina menciona que le ha parecido una experiencia desafiante porque los estudiantes son muy diferentes, son más curiosos y no toman todo por sentado, entonces surge el reto de explicar no solo el origen del concepto sino sus aplicaciones.


“Las materias que he dictado son ‘Fundamentos de Electrónica’ para ingenieros electrónicos y ‘Fundamentos de circuitos’ para ingenieros mecánicos. Y uno empieza a notar la diferencia entre carreras. Los electrónicos al tener bases más fuertes en esta área perciben la clase un poco más seria, mientras que los mecánicos se divierten más”, menciona entre risas la ingeniera, que este semestre también está dictando los cursos de electrónica análoga y robótica.


Su nuevo rol como profesora no la ha hecho alejarse de la investigación. En la actualidad, Carolina trabaja en un proyecto de robótica social de la Alianza SinfonIA de Bancolombia (en donde Los Andes es una de las universidades aliadas), y uno de los objetivos es poner a prueba los nuevos desarrollos en competencias mundiales como RoboCup, en donde recientemente el equipo uniandino presentó el material de clasificación y fue seleccionado para participar en la próxima edición.


Paralelo a eso, apoya al profesor Lozano en su seminario de machine learning y tiene la oportunidad de co-asesorar trabajos de grado de estudiantes de pregrado.


Carolina tiene claro cuál es el siguiente paso en su carrera profesional: continuar su formación a nivel doctoral en el área de aprendizaje por refuerzo que es una técnica de aprendizaje de máquina para realizar control de sistemas en equipos de alta dimensión. En cuanto a universidades, dos se destacan en estas líneas de investigación: UC Berkeley (Estados Unidos) o la Universidad de Alberta (Canadá).


El tema de género en una carrera donde la población predominante siguen siendo hombres, no ha sido ajeno a Carolina. “Durante el pregrado tuve varias profesoras mujeres tanto en cursos de la carrera como en otras áreas del conocimiento. Sin embargo, fui la única mujer de mi cohorte. Creo que uno empieza a normalizar ese tipo de situaciones, de que, en ciertas ingenierías, simplemente no hay mujeres. Ahora bien, yo siento que eso está cambiando. Por ejemplo, este semestre tuve en mis clases una presencia más notoria de mujeres. Lo malo es que, en trabajos en grupos, se hacen solo las mujeres o solo los hombres, y esto genera una especie de competencia que no sé hasta qué punto sea positiva”.


La ingeniera tiene algo claro en este tipo de reflexiones y es que la tecnología está al alcance de todos y no tiene género. “No es que a las mujeres no les interese la ingeniería, pero una cosa que hay que tener en cuenta es que la condición laboral de las mujeres en este tema es bien diferente. Eso genera un estereotipo que hace que muchas niñas se inclinen por otra profesión. Yo creo que una buena estrategia puede hacer un estudio de las condiciones laborales de ingenieros e ingenieras uniandinas y determinar si hay realmente una desventaja laboral o no; y analizar qué se puede hacer”.


Carolina también ha notado una situación particular en los meses que lleva como instructora y es que, “siendo profesora mujer, es más fácil construir relaciones de confianza con los estudiantes hombres que con las estudiantes mujeres. Las estudiantes niñas son muy capaces y muchas veces los estudiantes hombres no las dejan sacar toda su capacidad o no las dejan enfrentarse a los problemas solas. Esto lo he visto también en otras universidades”.


Para finalizar, Carolina Higuera valora que en la Facultad de Ingeniería se hable abiertamente de estos temas, cuyas reflexiones seguramente repercutirán en desmontar estereotipos y fortalecer la equidad de género.